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La Hoja #2. La actualidad semanal en LA BAGATELA

César Tovar de León 06:34 Add Comment

 

Por la Redacción de LA BAGATELA

¡AJÚA, AJÚA, TODOS CONTRA LA JEP!


El comandante del Ejército colombiano, general Eduardo Enrique Zapateiro, hace algunos meses sorprendió al país, cuando en entrevista a RCN televisión lanzaba al aire el grito de “Ajúa” y explicaba que ese era su grito de batalla en el monte, en los enfrentamientos con guerrilleros y delincuentes. Esta semana el chafarote volvió a lanzar su grito de combate, esta vez en el feroz ataque que le hizo a la JEP, a raíz de la publicación del informe de su Sala de Reconocimiento de la Verdad y Responsabilidad, que llena de pruebas contundentes afirmó que en el vergonzoso episodio de los “Falsos Positivos” no habían sido asesinados, como afirmaba la Fiscalía, 2.248 jóvenes, sino tres veces más: 6.402. La Inmensa mayoría de ellos entre 2002 y 2009, años correspondientes a los dos períodos presidenciales de Álvaro Uribe.

Debe recordarse que estos jóvenes fueron engañados con una promesa falsa de trabajo, pertenecían a los sectores más vulnerables de la población y habitaban en modestos barrios de las capitales. A las semanas aparecían muertos, vestidos de botas y ropa de camuflaje y con armas en la mano que les colocaban después de asesinados. Estas “bajas” significaban vacaciones, permisos y medallas para los autores materiales, y reconocimiento, prestigio y ascensos para los autores intelectuales. Un conocido general, muy cercano al expresidente Uribe, llegó a afirmar en esas calendas que “las bajas no son importantes, las bajas son lo único importante”.

Al informe de la JEP, Zapateiro respondió con un trino donde afirmó que “Somos soldados del Ejército y no nos dejaremos vencer por más víboras venenosas y perversas que quieran atacarnos, señalarnos o debilitarnos”. Ya Álvaro Uribe había rechazado airado el informe calificándolo como un nuevo atropello de la JEP a su gobierno y desacreditando las fuentes en donde se recogió la información, incluyendo al Comité de Madres de los jóvenes asesinados. Anteriormente Uribe, en una muestra de su perverso talante, había afirmado cruelmente que “con seguridad esos jóvenes muertos no estaban cogiendo café”.

Es evidente que los enemigos de la JEP harán todas las maniobras y campañas para impedir que esta instancia judicial cumpla su principal objetivo: esclarecer la verdad en el conflicto, defender a las víctimas, garantizar la no repetición de los hechos y contribuir a la consolidación de la paz, estable y duradera, entre los colombianos.

Por declaraciones mucho menos graves que las del general “Ajúa” decenas de altos mandos militares han sido llamados a calificar servicios, pero Zapateiro goza del respaldo del señor del Ubérrimo y del gobierno de Iván Duque. Este es un nuevo pulso entre la democracia y el proyecto político fascista del uribismo. Urge el pronunciamiento a favor de la JEP de la comunidad internacional, de las Naciones Unidas, y del pueblo colombiano en las calles, plazas, redes sociales y organizaciones sociales.

La JEP le cumple a la paz

ATERRADORA REVELACIÓN SOBRE LOS “FALSOS POSTIVOS”


Se triplicó la cifra de falsos positivos. La magnitud de esta atrocidad, paralela al conflicto armado, adquirió contornos espeluznantes con la tremenda revelación hecha la semana pasada en el informe de la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad de la Jurisdicción Especial para la Paz. El fenómeno de los falsos positivos, en cuanto se trató de muertes que se presentaron al país como bajas de guerrilleros cuando en realidad fueron asesinatos perpetrados por efectivos castrenses al margen de cualquier combate y en tanto sus víctimas fueron civiles inermes y ajenos a la confrontación, acaso puede considerarse el mayor horror derivado de la contienda armada.

El informe, producto de dos años largos de laboriosa investigación de la JEP y basado en el contraste y la verificación rigurosa de todas las fuentes disponibles −oficiales, de ongs y colectivos de derechos humanos−, arrojó que entre 2002 y 2008, durante los dos cuatrienios de la seguridad democrática, la cifra de estas muertes ascendía a 6.402, bastante lejos de las 2.248 reportadas por la Fiscalía.

El tamaño y la práctica continuada de la masacre vuelven muy poco creíbles la versión de las “ovejas negras” y de las acciones de “elementos aislados al margen de la institución”. El extraño mundo en el cual todo habría ocurrido al margen del mando supremo del Estado, habida cuenta la dimensión de los crímenes y su duración, hace muy difícil darle crédito a tal ocurrencia, y carece de todo parecido con la Colombia real. Y proyectan, dado el peso decisivo del Ejército en la balanza del poder, un enorme nubarrón sobre el futuro inmediato del país. En especial, en la eventualidad nada improbable de una victoria de las fuerzas democráticas en las presidenciales del 2022, siempre que para entonces siguiera en pie el Estado de derecho.

La opinión democrática del país ha recibido con beneplácito la crucial revelación de la JEP. La ONU, mediante pronunciamiento de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, respaldó el informe de la JEP y lo consideró como uno de los “pasos importantes en la lucha contra la impunidad”. El expresidente Álvaro Uribe Vélez, en cambio, rechazó airado el informe calificándolo de “Nuevo atropello de la JEP por falsos positivos”. Su diatriba lo atribuyó no sólo a la JEP sino a organizaciones “enemigas” de su gobierno, entre las cuales incluye a colectivos de abogados demócratas, organizaciones indígenas, comités de solidaridad con los presos políticos, e incluso a la asociación de Madres Víctimas de los Falsos Positivos. Enfatizó en que suspendió de sus cargos a 27 oficiales del Ejército a finales de 2008. Lo que no dice es que se vio obligado a hacerlo, a soltar lastre, porque fue precisamente en ese año que estalló el escándalo de los falsos positivos.

Todo el país conoce que el uribismo, el presidente eterno y el gobierno de su pupilo, han desatado una furiosa campaña contra la implementación de los acuerdos de paz y en especial para desmantelar la JEP. En esencia porque esta se propone el esclarecimiento de la verdad, uno de los pilares fundamentales de la paz que anhela la gran mayoría de los colombianos. El país democrático lleva a cabo una decidida resistencia, civil e institucional, frente a la ofensiva oficial para sabotear la paz, disolver la JEP y sepultar la verdad. Resistencia masiva en calles y plazas como en redes sociales, puesta en marcha por fuerzas sociales y políticas y sus dirigentes, pero también en tribunales y cuerpos representativos, por magistrados independientes, y parlamentarios de la oposición y sus líderes. Sin omitir los militares en retiro o en servicio activo, partidarios de los acuerdos de paz y la democracia.

La JEP cumple su cometido y avanza. Ha solicitado formalmente a la Fiscalía y a la Procuraduría que investiguen la actuación de miembros del Fondo de Defensa Técnica Especializada de los abogados de la Fuerza Pública (Fondetec), por presunta manipulación de testigos en los casos de falsos positivos. Abogados de Fondetec les habrían dado instrucciones sobre las declaraciones a dar ante la justicia transicional. “Desde Fondetec nos condicionan los testimonios para mejorar la defensa de los que están arriba”, han dicho estos testigos.

La pugna en torno a mantener la verdad enterrada o porque aflore a la luz del día prosigue. Por lo pronto, coincidimos con lo dicho por el expresidente Juan Manuel Santos: “gracias al acuerdo de paz se está conociendo la verdad sobre el conflicto”.

EL FMI AHORCA… A QUIEN SE DEJA

El 12 de febrero se conoció el nuevo reporte del FMI sobre Colombia, el cual debería llamarse realmente la Orden del día.

Comienza haciendo -en lenguaje melifluo­- un diagnóstico de la economía que podría interpretarse como que la cosa está mal, pero no tan mal. Como suelen decir los áulicos del gobierno, ve el vaso medio lleno, por ejemplo “la capacidad del sector salud se fortaleció significativamente”. Y otras lindezas para engatusar. Aun así, entre líneas se encuentra una radiografía amenazante: “Colombia es vulnerable a un aumento súbito de la prima de riesgo global y otros choques externos dadas las mayores necesidades de financiamiento externo observadas recientemente y dado el contexto de elevada incertidumbre global. Otros riesgos a la baja incluyen la incertidumbre sobre la fecha esperada, el alcance y el contenido de una necesaria reforma fiscal”.

En plata blanca el memorando dice que Colombia tendrá que pagar una tasa más alta de intereses y que deberá hacer ya una reforma fiscal para que el déficit en el 2021 sea menor que el del 2020 (mientras que por ejemplo en Estados Unidos será mayor pues Biden impulsó otro gigantesco plan de recuperación).

La reforma fiscal implica disminuir gastos y aumentar ingresos. Sobre lo primero el memorando llama la atención de que dado que “la economía ha repuntado” (¿?) hay que empezar a cortar las ayudas que se dieron a la población, las cuales enumera por si quedan dudas.

En cuanto al aumento de los ingresos una medida puesta en marcha por el gobierno es la privatización por la puerta de atrás de otra parte de Ecopetrol a través del tortuoso expediente de que la petrolera compre a la estatal ISA. Hasta prestantes figuras neoliberales se han opuesto a esta maniobra.

El FMI insiste además en otra reforma tributaria. Como es usual lanza balones por toda la cancha (progresiva, modernizante, anti-evasión) pero el asunto central es descargar el peso sobre los hombros de la población con otro ajuste al IVA (más productos cobijados y, por qué no, alza general de la tarifa) pues llama a que la reforma “favorezca el crecimiento”, lo cual, según los neoliberales, choca con el aumento del impuesto de renta.

Razón tuvo Bolivia que, en días pasados, renunció a un préstamo del FMI por 327 millones de dólares. Una nadería con la que el FMI quería apercollar al nuevo gobierno. En el mejor estilo shakesperiano del Mercader de Venecia que obligaba a sus deudores a pagar con carne del antebrazo sus deudas, el FMI le arrancó a Bolivia 27 millones de dólares por la renuncia.

VACUNACIÓN ESCASA Y TARDÍA

La vacunación en Colombia ha sido objeto de críticas por su tardía iniciación, por el ritmo lento de adquisición y por la distribución obedeciendo a intereses políticos. Sin desconocer el valor científico y su efectividad para enfrentar la pandemia y en medio del inmenso número de muertes y de contagios, la sátira y la burla a la actuación del gobierno está presente en el ánimo de los colombianos. Algunas son:
 
Yezid García Abello: 15 de febrero. Que "saperío" tan horroroso. Colombia necesita más de 35 millones de dosis de vacunas. Tarde, muy tarde, llegó hoy una pequeña cantidad, que significa el 0,0014% de las necesarias. Todo el gabinete, encabezado por el recreacionista Duque, aplaudiendo ridículamente en la pista de El Dorado el container con la pequeña cifra de 50.000 vacunas, adornado con la bandera nacional, y dando declaraciones de prensa que hoy es un día histórico. Será histórico como prueba de la incapacidad de un gobierno que sometió a nuestro país, con más de 2.200.000 contagios y 54.000 fallecimientos al último puesto en la fila para recibir las vacunas. Debían estar dando explicaciones por la tardía negociación con las farmacéuticas, y una autocrítica por seguir siendo el mayor hazmerreír ante la comunidad internacional.







LA HOJA: La actualidad semanal en LA BAGATELA

César Tovar de León 07:34 Add Comment

 

LA HOJA emprende vuelo

El 2020 fue un año contradictorio, sin antecedentes; la historia lo marcará como tal. A los serios tropiezos que traía la economía mundial se unió la aparición del letal virus, Covid-19, que se convirtió en pandemia, situación que no había vivido la humanidad en un siglo.El temor al contagio mortal exigió el distanciamiento entre los humanos que se vieron obligados a buscar nuevas formas de encuentro y de satisfacer sus necesidades. Las redes sociales cobraron inusitada importancia para las comunicaciones, las reuniones, el trabajo, los eventos y la adquisición de productos.

La protesta social que venía de atrás, también se vio afectada, pero el deterioro generalizado de la salud pública en el mundo que se tradujo en un mal manejo de la pandemia, se sumó al descontento existente y se produjeron notables episodios de rebeldía de naciones enteras. Los hechos acaecidos en los Estados Unidos contra el racismo, la brutalidad policial y el despótico mandato de Trump conmocionaron al mundo entero mostrando una decisión de lucha y de coraje y el camino a seguir. No sobra recalcar que el mandatario perdió la reelección.

Para LA BAGATELA el 2020 significó un año de arduo trabajo y de positivos resultados. Consolidamos el criterio de ser un periódico de análisis sobre temas de actualidad. Logramos salir cada mes, incluyendo un ejemplar en homenaje al compañero Jorge Santos quien murió víctima de una afección cardiaca. Publicamos decenas artículos de más de 50 autores entre miembros del PTC, de la Juventud Patriótica y de amigos especializados en distintas materias. Cada ejemplar incluyó un orientador editorial sumado a sendos artículos originados en el comité de redacción. Las visitas de los lectores a labagatelaptc.blogspot.com duplicaron las de los tres años anteriores cuando LA BAGATELA se volcó a la virtualidad. En Facebook alcanzamos cerca de ciento de miles de visitas a la publicación del periódico completo y otros miles a cada artículo.

Estos resultados, sumados a que el descontento en Colombia está latente, a que entramos a un año pre electoral, al empuje de la corriente democrática y a que la influencia del PTC se incrementa, hemos resuelto desde el comité de redacción elaborar una publicación semanal con notas informativas de actualidad que se llamará LA HOJA de LA BAGATELA. La materialización de este proyecto requiere la participación de todos los amigos y militantes en dos terrenos: con sus escritos que serán bienvenidos y su contribución en una campaña de finanzas donde las donaciones son la fuente de esta nueva publicación como lo hicimos hace 20 años cuando arrancó LA BAGATELA. Alberto Herrera / Director

Se conforma Pacto Histórico para elecciones 2022

En rueda de prensa virtual del pasado11 de febrero, protagonizada por más de 40 líderes políticos y sociales de Liberales socialdemócratas, Colombia Humana, UP, Mais, Polo, PTC, Unidad Democrática y Vamos por los Derechos, se anunció la creación del Pacto Histórico, una coalición de partidos “convencidos de unirnos para derrotar el fascismo en 2022” como dijo el senador Gustavo Bolívar, uno de sus voceros.

El Pacto propuesto, no sólo abarca los problemas fundamentales del país hoy, a saber: enfrentar al fascismo, darle curso a la realización completa de los acuerdos de paz, revertir la regresiva institucionalidad neoliberal, y dar comienzo a las transformaciones de fondo que necesita Colombia. Además, y en esto reside la superioridad de su planteamiento, busca concentrar en un solo frente único o gran coalición todas las fuerzas democráticas posibles, sin vetos ni exclusiones, que realice una consulta antes de la primera vuelta presidencial y escoja el candidato único de toda la democracia.

El primer paso anunciado fue la convocatoria a cambiar el Congreso mediante la conformación de una lista única. Además de las organizaciones presente, la convocatoria está abierta a nuevos sectores que compartan la propuesta y se acojan al programa que guía el pacto. Gustavo Petro se refirió a ella por twitter:

En respuesta a
La convocatoria es a toda fuerza social, ciudadana, a toda agrupación política que quiera acabar la corrupción y llevar a Colombia a una democracia pacífica y justa con la gente que la habita. Ya cuenta con el apoyo de Colombia Humana, Polo, UP, Mais, PTC, UD. Lo y la esperamos.

La convocatoria es a toda fuerza social, ciudadana, a toda agrupación política que quiera acabar la corrupción y llevar a Colombia a una democracia pacífica y justa con la gente que la habita.
Ya cuenta con el apoyo de Colombia Humana, Polo, UP, Mais, PTC, UD. Lo y la esperamos.
2,9 mil
1 mil
Copiar enlace al Tweet

De forma inmediata, el senador Roy Barreras envió por twitter una respuesta a la convocatoria:

Recibo con profundo interes la invitación a hacer una #GranAlianza #PactoHistorico
Video insertado
0:55
145,5 mil reproducciones
12:48 p. m. · 12 feb. 2021Twitter for Android 

La proclama de convocatoria del Pacto Histórico fue leída por la conocida artista y columnista Margarita Rosa De Francisco (video). Entre los medios presente, además de los tradicionales fue notoria la participación de una decena de medios alternativos, incluida LA BAGATELA. Entre las intervenciones de los líderes convocantes estuvo la de Marcelo Torres por el PTC (video).

La política unitaria se abre paso

En reunión de la Dirección Nacional de la Alianza Verde celebrada en diciembre del 2020, expresé mi opinión de que, en Colombia, si queremos en serio derrotar al uribismo, los sectores alternativos, progresistas, socialdemócratas y liberales debían presentar un solo candidato o candidata a la presidencia para la primera vuelta presidencial. Y que para ello se necesitaba un acuerdo programático y una consulta amplia, sin vetos ni exclusiones, que debía celebrarse antes de la primera vuelta. Y, por tanto, el candidato o candidata de la Alianza Verde debía estar dispuesto a recorrer, para bien de Colombia, este camino.

En esa ocasión fueron pocas las intervenciones que se hicieron acompañando esta posición. La mayoría defendió que se hicieran dos consultas, una de centro y otra de izquierda según calificaron, y que el compromiso unitario se pactara para la segunda vuelta presidencial alrededor del candidato alternativo que lograra avanzar a esa instancia. Es evidente que la táctica de la unidad para la segunda vuelta repite los errores de 2018 que facilitaron el triunfo de Duque y la derrota de la democracia. La reunión se levantó, por Antonio Navarro, sin una conclusión definitiva y el anuncio de una nueva convocatoria de la Dirección Nacional a finales de enero para seguir discutiendo el tema. Supongo que no terminará febrero sin esa urgente convocatoria.

Por ello observo con complacencia la oleada de opiniones que se ha desatado en las distintas instancias de la Alianza Verde: direcciones ejecutiva y nacional, congresistas, diputados, concejales, ediles y militantes activos, que reclaman que se elija una candidatura propia, sin elementos vinculados a la organización a última hora, se discutan puntos programáticos y se participe con ese candidato o candidata en una consulta interpartidista amplia, sin vetos ni exclusiones, antes de la primera vuelta, ojalá simultánea con las elecciones de Senado y Cámara de marzo de 2022.

Jamás en la historia de Colombia las fuerzas democráticas y alternativas han estado tan cerca del poder, pero para coronar la tarea es indispensable trabajar con espíritu unitario, constructivo, que facilite un acuerdo programático y una candidatura unitaria. No se pueden repetir las actitudes divisionistas, sectarias o excluyentes. Yezid García Abello / Bogotá D.C., 9 de febrero de 2021

La leonera que se desata con el encubrimiento de los republicanos a Trump

Más que una absolución lo que el partido republicano le dio a Trump y sus secuaces fue una patente de corso para arramblar con la debilitada democracia estadounidense.

Esa especie de omertá o ley del silencio con la que se respaldó la sedición ocurrida contra el Senado gringo el 6 de enero pasado recuerda el incendio del parlamento alemán en febrero de 1933 a manos de fuerzas fascistas, que en las elecciones parlamentarias del año anterior habían logrado el ascenso de Hitler al gobierno.

Cuando Marx en el Manifiesto Comunista estableció que vendría una nueva etapa en el capitalismo, la hoy llamada globalización, dijo que le quitaría a la industria su base nacional lo que ocurriría con gran dolor “de los reaccionarios”. Pues es a ese capítulo al que estamos asistiendo. Los dueños de esas industrias que padecen el deterioro de su capital están dispuestos a dar la pelea sin límites, así sea llevándose por delante la fachada democrática del imperialismo.

La carne de cañón la constituye un sector de la clase obrera arrojado al mundo del desempleo y del limosneo, instigado por los capitalistas damnificados por la globalización. Armados de bates y manoplas como en los tiempos del naciente fascismo ítalo-germano, enfrentan al gobierno para presionarlo por medidas que benefician a sus mandamases como rebajas de impuestos, explotación y uso de carbón y petróleo, compra-venta de todo tipo de armas. No se les ha visto pelear por las reivindicaciones propias de su clase como sería exigir derecho de sindicalización o mejoras salariales pues hasta se han comido el cuento de que son la causa del desempleo.

Ese lumpen que está creciendo en todas las clases sociales gringas fue el que casi lincha a los jefes políticos demócratas y al propio vicepresidente de Trump, Mike Pence y luego extendió la absolución. La exoneración es el anuncio de que no habrá diques contra la especie de degollina que se está cocinando por Trump y sus secuaces según sus triunfalistas palabras cuando supo de su absolución-encubrimiento: Esto apenas comienza.

Rueda de prensa de PACTO HISTORICO POR COLOMBIA

César Tovar de León 09:57 7 Comments

 

Margarita Rosa de Francisco lee la proclama: PACTO HISTORICO POR COLOMBIA

Marcelo Torres a nombre del PTC interviene en la rueda de prensa


Texto de la proclama leída por Margarita Rosa de Francisco


La crisis climática, generada por la proliferación de residuos tóxicos como consecuencia del modelo extractivista imperante y la inclemente deforestación, se ha manifestado a través de una implacable pandemia que en nuestro país, no solo ha sembrado de muerte más de 58 mil hogares, sino que ha acentuado los fenómenos de pobreza, violencia, corrupción, desigualdad y violación de derechos humanos que ya venían creciendo en este gobierno desde antes de la aparición del virus.

Colombia vive hoy sus días más aciagos e inciertos. El desesperante desempleo, la inseguridad rampante en las calles, decenas de masacres en nuestros campos, el creciente y terrible asesinato de cientos de líderes y lideresas sociales en los cuatro puntos cardinales de nuestro territorio, las amenazas y el desplazamiento de campesinos e indígenas, el creciente poder del narcotráfico y su filtración en las diferentes esferas del Estado, la falta de oportunidades para acceder a la educación y al crédito, la pauperización de las condiciones laborales, la destrucción de nuestros recursos naturales, la grosera concentración de la tierra y de la riqueza, la triste sumisión de nuestro país a injerencias extranjeras y la conversión de nuestros enfermos en viles mercancías, nos impiden alcanzar ese ideal de paz, democracia y bienestar que venimos persiguiendo desde las épocas mismas de nuestra independencia.

Empeora esta penosa situación, el tener al frente a un presidente incapaz, un gobernante incompetente y sin empatía con los millones que sufren estos fenómenos, y a un Congreso de la República arrodillado al ejecutivo y a los grandes poderes que lo incapacita para responder a las demandas de los ciudadanos. El jefe de gobierno obedece a un libreto que pareciera escrito por los peores enemigos de la paz y la democracia. El libreto del neoliberalismo y la inequidad. El libreto de la violencia exacerbada para mantener vigente el discurso del odio que tantos réditos electorales les produce. El libreto de los privilegios, el clientelismo y el nepotismo descarado.

Con un panorama tan desolador debemos emplearnos sin descanso y con valentía para sacar a nuestro país de la crisis humanitaria, moral e institucional en que se encuentra y que amenaza con arrastrarnos a nuevas violencias. Urge devolverles a los seres humanos de este país, los derechos perdidos, los derechos jamás conquistados, el derecho a tener derechos.

Se requiere con urgencia, pero con sabiduría, un pacto histórico entre sectores alternativos, progresistas, social demócratas y liberales, que nos conduzca a una gran transformación política, sin maquillajes, que nos entregue como resultado una era de paz, que nunca hemos tenido, basada en la premisa de que ningún colombiano pueda tener ventaja sobre otro ante la posibilidad de educarse, de emplearse, de progresar, de emprender una empresa, de respirar un aire descontaminado o de disfrutar de salud. Una paz real que nos devuelva la tranquilidad la igualdad de oportunidades y la libertad para elegir y ser elegidos sin ser perseguidos. La paz grande. La paz estable. La paz duradera. La paz completa. La paz total.

Ese cambio no provendrá de quienes hoy controlan el Estado. Quienes hoy gobiernan han demostrado, con creces, su alta eficacia para agudizar casi todos nuestros problemas. Se requiere que ese cambio sea liderado por un gobierno de reconstrucción nacional y un Congreso renovado bajo un programa consensuado con las organizaciones sociales, con las organizaciones feministas, con las organizaciones afro, campesinas, juveniles, con la minga indígena, con los excluidos y desposeídos y en general con los ciudadanos y ciudadanas de este país. De eso se trata el Pacto Histórico: Liberar a Colombia de sus pocos verdugos y entregarla democráticamente a sus inmensas mayorías. Un Pacto Histórico que desarrolle e implemente, de una vez por todas, la Constitución de 1991.

Partiendo de la conciencia plena de que hoy somos una gran mayoría social con sufrimientos y esperanzas comunes, surge la imperiosa necesidad de convertirnos en una poderosa mayoría política electoral capaz de derrotar las políticas de odio, de guerra, de muerte y de corrupción que impuso el uribismo desde tiempo atrás.

Es por ello que hoy convocamos a la ciudadanía colombiana a que conformemos e impulsemos de manera colectiva las candidaturas al Congreso de la República para las elecciones del año 2022. Invitamos a este proyecto renovador a las ciudadanías libres, excluidas e indignadas, a lideresas y líderes sociales y ambientales, a la Fuerza por la Paz, a liberales social demócratas que han defendido el proceso de paz; a los jóvenes y a las mujeres cuya fuerza es la vanguardia de la nueva política; a activistas independientes de todas las regiones de Colombia, de todas las orientaciones sexuales, de todos los grupos étnicos y de todas las condiciones socioeconómicas.

Bienvenidas y bienvenidos quienes se sientan llamados por la historia a ser parte de estas listas de la esperanza para lograr como mínimo, 55 curules en el Senado y 86 en la Cámara de Representantes, incluida la curul que representa a nuestros compatriotas en el exterior.

Sería difícil reconstruir este país sin derrotar antes a esos tenebrosos clanes familiares que han postrado a sus regiones. Si logramos esas mayorías nos comprometemos a adelantar con urgencia las reformas estructurales que han sido aplazadas y negadas por el establecimiento: la reforma agraria, las reformas laboral y pensional, la reforma a la educación, la reforma de la ley 100 que nos devuelva el derecho a la salud, la reforma de la justicia, la reforma políotica y el impulso a un paquete legislativo ambiental que nos permita cumplir las metas de cambio climático pactadas en Paris en 2015, cuidar el agua y proscribir de una vez por todas y para siempre la práctica del fracking y la explotación de nuestros páramos y parques naturales. Un Congreso capaz de convertir en ley una Renta Básica para todas las familias vulnerables de Colombia que empiece a romper la desigualdad y dinamice la economía para beneficio de todos los empresarios.

Hagámoslo. Sin este Pacto histórico, no podemos salvar a Colombia de su crisis. Solo debemos convencer, a los electores decididos al cambio, de votar el 13 de marzo de 2022, a la par, por los candidatos que se vinculen a una consulta alternativa, sin vetos, para elegir el candidato único que derrote al uribismo en primera vuelta, y por las listas al Senado y a la Cámara de esta gran alianza por la renovación real.

No aplacemos más el anhelo de cambio de quienes hoy sufren con rigor el hambre y la violencia. Lo único que debemos aplazar en estos momentos es el miedo. Vamos por esas mayorías en el Congreso. Las bancadas que hoy luchamos contra la corrupción, la injusticia social, la violencia y la desigualdad necesitamos refuerzos.