Se nos fue Jaime Beltrán

César Tovar de León 08:53
Video de Patrimonio Usme.

Nuestra bandera ondea a media asta, nuestro corazón petecista está lleno de dolor, la tristeza embarga a la militancia y a los amigos de esta corriente política: se ha ido para siempre nuestro querido camarada Jaime Beltrán Salamanca.

Jaime conoció al PTC a través del trabajo político que nuestro dirigente Miguel Ángel Delgado realizaba en Usme. Se vinculó al Partido en medio de los avatares de nuestras campañas electorales, pero su trayectoria y su vida de lucha, al lado de los habitantes de la ruralidad capitalina, había comenzado mucho antes. Nació en la vereda El Tesoro de Usme y de allí se trasladó a la vereda Olarte donde se estableció y se dedicó a las labores del campo en una pequeña propiedad que le daría el sustento para él y su familia.

Inquieto, sagaz, inteligente, rápidamente comprendió que la pobreza campesina era responsabilidad de las políticas que privilegiaban el monopolio de la tierra, la importación de alimentos, la ausencia de créditos de fomento, la destrucción de la naturaleza y el ambiente, las dificultades del mercadeo y la amenaza sobre las fuentes hídricas. Y dedujo que la mejor vía para enfrentar esa situación era la lucha política, la movilización de las comunidades y abrazar las ideas más avanzadas.

Consciente de las graves consecuencias de la conurbación, trabajó por la defensa de la vocación agrícola de Usme y las más de 121.500 hectáreas que conforman la zona rural de Bogotá. A brazo partido peleó por la mejora de las condiciones de vida y de trabajo de centenares de familias campesinas que se resisten a abandonar sus parcelas para no convertirse en desempleados de la ciudad.

Cuando la vieja hacienda El Carmen, localizada entre el barrio Monteblanco y la zona urbana de Usme Pueblo, iba a ser urbanizada, las excavaciones dejaron al descubierto restos humanos y elementos de cerámica que correspondían, dijeron los expertos ante las consultas de Jaime, a un importante cementerio indígena. Ante la incredulidad de muchos y la amenaza de poderosos intereses, el dirigente campesino recurrió a la academia y logró, a la postre, que se suspendiera la urbanización del predio, que ese importante hallazgo arqueológico pasara a manos de la Universidad Nacional y que el Distrito y la Nación aportaran recursos para convertirlo en un museo, abierto a las gentes sencillas de la zona, para conocer y valorar las expresiones culturales de nuestros antepasados.

En todo su periplo político Jaime jamás transigió con la violencia como método para la resolución de las contradicciones políticas. Condenó la intimidación, la amenaza, el secuestro, el asesinato y el terrorismo, como lo expresara públicamente en diferentes ocasiones. Con vehemencia respaldó el proceso y los Acuerdos de Paz que dieron fin al largo conflicto armado que tantas víctimas y recursos costó por más de cincuenta años a Colombia. Participó entusiasta en la campaña por el sí a la paz en el plebiscito de 2016. Y ante el peligro que significa para el país la decisión de fuerzas de derecha de “volver trizas los acuerdos de paz”, con el overol puesto, recorrió Usme enseñando sobre los beneficios de la paz y criticando a los enemigos de ella.

Jaime Beltrán, desde hace ya varios años, fue el vaso comunicante que le permitió al PTC en Bogotá, acercarse a la ruralidad de la Capital y conocer los problemas, las dificultades y el inmenso potencial hídrico, agrícola y turístico que ella encierra para bien de la seguridad alimentaria y el combate a las consecuencias del cambio climático. La vida lo sometió a la más dura prueba, afectado por una traicionera enfermedad respiratoria, adelantó la batalla por su supervivencia con el mismo carácter y fortaleza con los que adelantó sus luchas políticas, pero La Parca, implacable, terminó por arrebatárselo a Colombia y a nosotros.

A su compañera de toda la vida, Carlina, a su hija Carolina, a sus nietos y demás familiares, nuestro más fuerte abrazo solidario. Cuando pase la pandemia, por muy duras que sean para los sectores populares las condiciones derivadas de ella, nos encontraremos en la tierra Usbeka, con ustedes, sus amigos y sus discípulos, para rendirle a Jaime el homenaje que merece, recordar sus anécdotas ―que narraba con el humor que siempre lo caracterizó―, y llorar su ausencia.

Yezid García Abello 
Secretario General (e) 
Comité Ejecutivo Central 
Partido del Trabajo de Colombia- PTC

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Sentido homenaje del PTC a nuestro gran líder campesino Jaime Adalberto Beltran Salamanca.







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