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Del Acuerdo de París a la Cumbre Climática de Glasgow

César Tovar de León 6:32 a.m. Add Comment


Y ya que todos los medios de comunicación anuncian que se ha precipitado la campaña presidencial de 2022, coincido con la pregunta que públicamente hace a los candidatos presidenciales el académico Manuel Rodríguez Becerra, exministro de Ambiente, en su habitual columna en El Tiempo: ¿Qué opinan de la meta prometida por el presidente Duque de disminución de la emisión de gases efecto invernadero en 51% para 2050?
Por Yezid García Abello
Secretario (e) del Partido del Trabajo de Colombia (PTC) / 10 de diciembre de 2020 

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre cambio climático, celebrada en Francia en diciembre de 2015, se firmó por 195 países el Acuerdo de París, donde los gobiernos asumieron el compromiso de disminuir drásticamente la emisión de gases de efecto invernadero (GEI), especialmente dióxido de carbono (CO2), principal responsable del aumento planetario de la temperatura. Este Acuerdo reemplazó el Protocolo de Kioto de 1997, que no pasó de ser un mensaje de alerta, con muy poca recepción del auditorio mundial sobre el peligro ambiental que acecha la humanidad.

El compromiso global del Acuerdo de París de 2015 es que la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) permita que la temperatura del planeta en el siglo XXI no se incremente más allá de dos grados centígrados en relación con la temperatura de la época preindustrial. Sin embargo, según el informe de Naciones Unidas sobre la “Brecha en las emisiones de 2020”, publicado en este diciembre, el mundo se enfila a un aumento de la temperatura cercano a los tres grados centígrados, muy por encima de lo estipulado en el Acuerdo de 2015, lo cual sería catastrófico. Además, la decisión de Trump de sacar del Acuerdo a Estados Unidos, que es el segundo país contaminante (13% del total), es un fuerte golpe a los objetivos comunes y al futuro de la humanidad.

La pandemia obligó a postergar un año la siguiente cumbre climática que ahora deberá celebrarse en Glasgow, Escocia, en diciembre de 2021. Ante la gravedad que implica que si no se renuevan los compromisos ni se disminuyen en serio las emisiones de gases efecto invernadero, ni se comprenden las palabras del Papa Francisco de que “ha llegado el momento de un cambio de rumbo para no robarle a las futuras generaciones la esperanza en un mundo mejor”, Naciones Unidas, Reino Unido y Francia organizaron de manera virtual el pasado 12 de diciembre la Cumbre de Ambición Climática 2020, que registró en medio del pesimismo por el incumplimiento de las metas, avances importantes. El primero, las palabras del presidente electo de Estados Unidos Joe Biden, de regresar al Acuerdo de París, tan pronto como se posesione en enero, y el segundo, el anuncio de China, el mayor contaminante con 27% de las emisiones totales, de comprometerse que en 2060 alcanzará la neutralidad de carbono. El tercero, el anuncio de Europa de reducir para el año 2030 el 55% de sus emisiones frente a las del año 1990.

La neutralidad de carbono se presenta cuando el total de emisiones netas de gases de efecto invernadero es igual a cero. Y las principales formas de obtenerla son: la utilización de energías renovables y limpias, que no tengan emisiones de dióxido de carbono (CO2); retirando gases de la atmósfera con campañas de siembra de árboles; pagando compensaciones a países poco industrializados a través de los llamados bonos de carbono o subsidiándoles la protección de sus selvas y bosques y la siembra de centenares de millones de árboles.

En la intervención hecha en la Cumbre para la Ambición Climática 2020, a nombre de Colombia, el presidente Iván Duque anunció el compromiso nacional de reducir en 51% para el año 2050 las emisiones de gases de efecto invernadero. La mayoría de los ambientalistas y los expertos en el tema en el país se preguntan cuáles serán las estrategias oficiales para cumplir semejante compromiso si se insiste en las energías de combustibles fósiles y el fracking, la explotación minera indiscriminada y la deforestación de selvas y bosques. Hasta ahora no se han anunciado, y lo que está sobre la mesa es la negativa oficial y de la bancada del partido de gobierno y sus aliados de ratificar el acuerdo ambiental de Escazú, que fue firmado desde el año anterior por Guillermo Fernández de Soto, representante permanente de Colombia ante Naciones Unidas. Este acuerdo tiene el mérito de ser el primero sobre el tema ambiental en América Latina y el Caribe, y el primero en el mundo que contiene disposiciones para proteger la vida y la labor de los ambientalistas. Pero si no se logra que 11 países de América lo ratifiquen en sus parlamentos, dormirá, como tantas otras iniciativas progresistas, el “sueño de los justos”.

Y ya que todos los medios de comunicación anuncian que se ha precipitado la campaña presidencial de 2022, coincido con la pregunta que públicamente hace a los candidatos presidenciales el académico Manuel Rodríguez Becerra, exministro de Ambiente, en su habitual columna en El Tiempo: ¿Qué opinan de la meta prometida por el presidente Duque de disminución de la emisión de gases efecto invernadero en 51% para 2050? Esa respuesta, el compromiso con las energías renovables, la contención a la deforestación, el freno a la minería y al fraking, la protección del agua, los páramos, la fauna y la flora, el transporte con base a energías limpias, serán temas ineludibles en el debate político. Lo que se juega para Colombia y la humanidad es demasiado importante.

Bogotá D.C., 15 de diciembre de 2020

El agua: De las montañas a Wall Street

César Tovar de León 6:13 a.m. 3 Comments

 

En 1954, cuando se creó la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, con el propósito de proteger los ecosistemas, Tablones ya tenía uno de los acueductos rurales tradicionales más grandes de la región, que repartía sus aguas equitativamente a todos los pobladores. Con la evolución de las leyes y normatización del uso de las aguas, el acueducto, administrado por la comunidad, se ha ajustado a las exigencias, manteniendo la calidad en el servicio y garantizando precios muy bajos para sus usuarios, en su mayoría, campesinos de estratos 1 y 2. Los operadores privados que desean desesperadamente que el acueducto les pertenezca, dejan en el aire la noción de que toda reducción del aforo es la consecuencia de una mala administración del acueducto, generando malestar en la comunidad. El agua y el petróleo provienen de la naturaleza y han sido incorporados a diversos sistemas de procesamiento, empaque, derivación de la fuente, comercialización y otros inventos socialmente aceptados, que les han otorgado precio, pero su valor difiere en relación con su utilidad vital. Por ello, determinar el precio futuro del agua, atarlo a un sistema económico que ha probado de mil maneras su tendencia excluyente y su mezquindad extrema, es en tiempos de calentamiento global, una declaración de guerra a los países que cuentan con recursos.

Por Teresa Consuelo Cardona
Comunicadora social, periodista, poeta, excandidata a la alcaldía de Palmira

La comunidad del corregimiento de Tablones, ubicado en el piedemonte de la cordillera Central que corresponde al municipio de Palmira, se estableció desde hace casi dos siglos, en una zona de entre ríos, que goza de dos grandes cuencas hidrográficas, las cuales entregan sus aguas a varias poblaciones de la región. En 1954, cuando se creó la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca, con el propósito de proteger los ecosistemas, Tablones ya tenía uno de los acueductos rurales tradicionales más grandes de la región, que repartía sus aguas equitativamente a todos los pobladores. Con la evolución de las leyes y normatización del uso de las aguas, el acueducto, administrado por la comunidad, se ha ajustado a las exigencias, manteniendo la calidad en el servicio y garantizando precios muy bajos para sus usuarios, en su mayoría, campesinos de estratos 1 y 2. Ha resistido las presiones privatizadoras de varias décadas y ha hecho un trabajo eficiente de cobertura del servicio, control del desperdicio, compra de terrenos para reforestación, mejoramiento de la capacidad de almacenamiento, vigilancia de medidores, atención inmediata a los daños, entre otras. En tiempos de pandemia, la administración del acueducto redujo el precio de los primeros 20 metros cúbicos a la mitad, y mantiene el mínimo vital en 30 metros cúbicos por suscriptor. Una familia promedio paga alrededor de 6.000 pesos por el servicio del agua.

El acueducto paga una TUA (Tasa por Uso de Agua) anualmente a la CVC y ésta le asigna un aforo que tiene que ver con la cantidad de personas a las cuales se extiende el servicio. El Censo de Población del 2015 da cuenta de un total de 2.500 lugareños, pero no hay datos específicos del censo del 2018. La población ha aumentado debido a que muchos campesinos de zonas montañosas altas han descendido hasta allí, y pobladores de la cabecera municipal han decidido habitar esta zona que es bastante urbanizada y cuenta con los beneficios del campo y las comodidades de la ciudad. Se estima que para el 2020, en Tablones y en las veredas que la rodean se asienta una comunidad de aproximadamente 4.500 personas. Se ha solicitado una ampliación del aforo de agua que se ha negado, porque a mediados de 2019, el Dane estimó que cada familia estaba compuesta por 3 personas y la CVC, atendiendo esa cifra, dedujo que si el acueducto tenía 500 suscriptores, entonces había en la región unas 1.500 personas. No tuvo en cuenta la CVC que en las zonas rurales, las familias suelen ser numerosas y se van multiplicando sin cambiar de vivienda, ni que tenemos un colegio con matrícula superior a 700 estudiantes de los cuales el 30% viene de fuera del corregimiento, ni que ésta es una zona turística con una gran población flotante.

Las consecuencias

Aunque el acueducto tiene una muy larga tradición de servicio, una sólida economía y una articulación eficiente con la comunidad, ya empiezan a producirse los primeros choques, porque el aforo insuficiente ha incidido sobre la cantidad de agua a la que tiene acceso cada familia y sobre la presión del agua que disminuida, impide que el líquido llegue a los predios ubicados en las zonas más altas y apartadas. A la gente le cuesta trabajo comprender que de un día para otro se reduzca el agua que usa, en una zona caracterizada por una gran producción hídrica, que se dirige principalmente al fortalecimiento del monocultivo de la caña de azúcar. Los operadores privados que desean desesperadamente que el acueducto les pertenezca, dejan en el aire la noción de que toda reducción del aforo es la consecuencia de una mala administración del acueducto, generando malestar en la comunidad. Nada se ha dicho de su mala interpretación de la cifra del Dane, en las zonas rurales.

La guerra por el agua salió de las fantasías más rebuscadas de la industria del cine y se está acomodando en las regiones. Pequeños pero constantes movimientos estratégicos de las empresas privadas, basadas en datos que arrojan las instituciones públicas y que se acomodan a sus proyectos lucrativos, cierran el dogal sobre el cuello de los usuarios. Las voces en defensa del agua que eran ligeras brisas aisladas, se han convertido en torrentes que advierten los peligros y que manifiestan su actitud de defensa a ultranza de los recursos. Adicionalmente, la Reforma Rural Integral, pactada en los Acuerdos de La Habana, le da prioridad a los acueductos rurales. Pero los gobiernos en general, están más empeñados en las utilidades financieras que en la protección de la vida. Los conflictos por el agua se agudizan ampliando el número y característica de los actores. Voces como las de Ríos Vivos en Antioquia, o las de comunidades en torno al Páramo de Santurbán, las de las comunidades indígenas Awa en Nariño, la voz invencible de Francia Márquez en el litoral Pacífico, la del Colectivo Prodefensa del Territorio y el Agua y la Guardia Bosque en las montañas del Valle, hacen advertencias contundentes: Privilegiar la economía provoca que la vida se nos vaya como el agua entre los dedos. Más de 100 defensores de los recursos naturales han sido asesinados en todo el país, pese a lo cual las voces de las comunidades se siguen escuchando. 



Wall Street

Recientemente circuló en los medios de información sobre que el agua, al igual que el petróleo, se negociaría en la bolsa. Aunque es una información que causó revuelo inmediato, los alcances de esa negociación todavía no se han determinado completamente. Sin embargo, todos los analistas apuntan al peligro que representa para la vida en su conjunto, esa actividad comercial. Colombia es un país rico en fuentes hídricas, lo que, sin embargo, no garantiza la cobertura en agua potable a todos sus habitantes. En el mundo, una de cada tres personas no tiene paso al agua potable, lo que indica que el acceso universal al agua, es frágil y hay una tendencia creciente hacia la escasez. Por ello, determinar el precio futuro del agua, atarlo a un sistema económico que ha probado de mil maneras su tendencia excluyente y su mezquindad extrema, es en tiempos de calentamiento global, una declaración de guerra a los países que cuentan con recursos. El petróleo fue un experimento económico que nos reveló durante todo un siglo, los alcances de los poderosos, sus tendencia al despojo y su inclinación al sometimiento de los pueblos. Podemos calcular lo que significaría su ya ensayado actuar para obtener ganancias a costa del agua, con consecuencias catastróficas para la vida en todas sus manifestaciones. El agua dejaría de ser un ciclo fundamental que garantiza la vida en el planeta y un elemento de salud pública, para ser un referente o un índice que puede mejorar el estado de las finanzas acaparando o especulando, según acuerden sus propietarios. Además, podemos imaginar la cadena normativa con la que se ejercerá el control económico desde la derivación en la fuente y el transporte hasta el consumidor. Toda la reglamentación estará dirigida a que no tengamos acceso al agua, sino a través de pagos que muy seguramente superarán nuestro nivel de ingresos.

El agua y el petróleo provienen de la naturaleza y han sido incorporados a diversos sistemas de procesamiento, empaque, derivación de la fuente, comercialización y otros inventos socialmente aceptados, que les han otorgado precio, pero su valor difiere en relación con su utilidad vital. De hecho, el petróleo, aunque ha promovido el crecimiento de la industria que ha salvado vidas, también es la fuente de contaminación más evidente del planeta, y ha impulsado la sustitución de lo vital por lo rentable. En tan solo un siglo, el manejo económico del petróleo cambió la fisonomía del mundo, produjo invasiones y despojos y, concentró en pocas manos las riquezas y el poder militar. El petróleo no es un líquido vital. Imaginemos lo que puede suceder con el agua.

Cambio climático: la catástrofe planetaria

César Tovar de León 6:11 a.m. Add Comment

La sopa química contaminada con metales pesados, sin descartar los elementos radioactivos subterráneos se vierte en estanques sin revestimiento. Se filtra en los acuíferos subterráneos y en la superficie, se desborda hacia los arroyos, envenenando las fuentes de agua corriente superficial, freáticas y subterráneas para el uso humano, en la agricultura y ganadería. El gas también puede filtrarse desde las rocas fracturadas hacia los acuíferos. Como resultado, el agua que fluye de grifos domésticos puede arder en llamas. Otros daños documentados incluyen agotamiento de caudales y suministros de agua potable por el consumo enorme de aguas crudas, contaminación del aire por la perforación y las plataformas de bombeo, grandes emisiones de carbono y metano que agravan el calentamiento global, terremotos y daños a la salud que incluyen cáncer. ¿Si quedan 9 años de plazo para modificar 45% de las fuentes de energía en el planeta a que conduce proyectar el fracking para extraer más gas y petróleo?

Por Oscar Rivera Luna
Ingeniero agrónomo UNAL, Investigador y estudioso del Cambio Climático

Colombia perdió 79 mil kilómetros cuadrados de mar de coral en 2012 debido a la abulia, pereza y falta de amor del país. Con la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, la soberanía de tres islas principales, San Andrés, Providencia y Santa Catalina, y siete islas y cayos menores, Albuquerque, Serrana, Serranilla, Bajo Nuevo, Bolívar, Roncador y Quitasueño, se ha confirmado, pero el mar que los rodea, las zonas de pesca y los medios de subsistencia de las familias de pescadores tradicionales se han perdido, sumiendo a la población indígena en la pobreza. El archipiélago ha sufrido ahora la cruda realidad del huracán Iota, un huracán de categoría 5, que ha afectado casas en las colinas, playas y paraísos de coral. Porque no se ha tomado precaución básica y la gestión de riesgos se encuentra en sus comienzos en un territorio vulnerable a los huracanes; una amenaza escrita y advertida. Al igual que en Colombia, todavía no se ha puesto en marcha el enorme plan de adaptación y mitigación del cambio climático, y sus 50 millones de habitantes no han sido informados de sus causas y efectos devastadores, por no hablar de las medidas de mitigación y adaptación necesarias para evitar el caos que la comunidad científica había advertido.

En 1900, el contenido de carbono equivalente en la atmósfera fue de 315 ppm, en mayo de 2020, el contenido de carbono equivalente alcanzó una cima histórica de 418 ppm a pesar de la cuarentena mundial y la tranquilidad del transporte aéreo y automóviles impuestos por la pandemia viral. Las temperaturas máximas se han alcanzado en diferentes partes del mundo, y el nivel del mar aumenta en cada giro debido a la debilitación de la fundición y el desgarro de los icebergs del Ártico y Groenlandia, lo que provoca el derretimiento de la Banquesa ártica. Un iceberg de millones de toneladas se desprendió de la Antártida. El calentamiento del permafrost ártico provoca la exhalación de millones de toneladas de carbono y metano, atrapados bajo la tierra eternamente congelada durante miles de años, que ahora se funden y escapan por fracturas y cráteres. Sus gases inflaman miles de pozos de hielo que emiten llamas en la oscuridad helada de la noche. El calentamiento de los océanos libera metano CH4 profundidades abismales menos frías en forma de hidratos de carbono. Modifica la cantidad de fitoplancton bioluminiscente que existe y brilla en los océanos, fotosintetizando y exhalando oxígeno. La esencia de la cadena alimentaria marina sufre la acidificación del mar. El fitoplancton disminuirá en las zonas cercanas a Ecuador y podría aumentar en el océano Austral y en algunas partes del Atlántico Norte. El calentamiento global provoca el encogimiento de los glaciares y el derretimiento del hielo marino, exponiendo superficies más oscuras y absorbentes que reducen el albedo moderador del clima de la Tierra. Cuando disminuye el albedo con polos, se reduce el fenómeno de refracción de la luz solar y el regreso de la energía y el calor a la atmósfera. Por lo tanto, sufrimos una mayor adsorción del calor y la energía solar en la Tierra, lo que contribuye al aumento de la temperatura y el nivel del mar que inunda los atolones, las islas y los islotes de coral del Pacífico sur, erosiona y derriba los acantilados, devora las playas, invade las zonas costeras, arrastra los restos de los glaciares y las fracturas y arrastra los helados flotantes.

El calentamiento global cambia los delicados mecanismos de regulación de la biosfera: el espacio en el que se desarrolla toda la vida animal, vegetal y humana en la Tierra. Del sótano a la atmósfera. Sus límites son difíciles de determinar porque se encontraron bacterias vivas a 2 metros bajo tierra. Gusanos marinos albinos que se alimentan de las emanaciones químicas del magma y los seres espectrales a más de 4.000 metros bajo la superficie. Las aves migratorias fueron vistas volando hasta 9 metros. Existe una enorme diversidad de especies fosforescentes en las profundidades frías del océano, adaptadas a la oscuridad total y a la enorme presión del agua salada.

El cambio climático cambia las corrientes oceánicas y las migraciones de especies, como los atunes y barracudas viajeros, lo que disminuye los nutrientes en algunas regiones. Las criaturas luminosas contienen y utilizan clorofila en su fotosíntesis vital, capturando una gran parte azul del espectro luminoso y enviándola con coloración verde. Así pues, si el fitoplancton que sufre la acidificación del mar y el calentamiento de las aguas marinas disminuye, el agua se verá más azul y las especies migratorias lo sufrirán; los depredadores del alose (Megalops atlanticus) dotados de poderosas escamas plateadas. Swift tuna; Atún albacore llamado albacoras. Las ballenas negras de Nueva Zelanda, Australia y Tasmania se confunden y mueren en aguas poco profundas. Bonite azul rápido (Euthynnus alletteratus). Las rayas pastenagas; Manta birostris migran de Malpelo a Panamá. Carcharhinus falciformis; tiburones sedosos migratorios. Debemos detener la eliminación de plásticos tóxicos y aguas residuales que han empezado a sofocar los simbiontes de los pólipos de coral vivos con algas coloridas, habitadas por hermosas criaturas en la danza del mar. Al cambiar nuestra conducta, debemos evitar que los humos viscosos aniquilen los corales blandos y pedregosos, cuna de la vida, y que continúen modificando el ph marino.

Los 57 mil millones de toneladas de carbono equivalente que emitimos anualmente en la atmósfera provocan temperaturas elevadas en los hábitats animal, vegetal y humano. La cubierta de humo; las partículas submicrónicas atrapan la radiación infrarroja de mayor longitud de onda que la radiación ultravioleta emitida por el sol y producen el efecto invernadero. Esto se manifiesta en la multiplicación y empeoramiento de huracanes, ciclones, tifones y la multiplicación de tornados. Las emisiones excesivas de GEI provocan sequías prolongadas, temperaturas insoportables, miles de incendios forestales causados por el calor excesivo, vientos cálidos, pérdida de humedad molecular de los árboles en toda la Tierra. Estas son altas y cuando se convierten en tormentas de fuego acosas a las especies vivas.

Las altas temperaturas del agua marina blanquean los corales de Belice y el Caribe, el Mediterráneo y el mar Egeo, el mar Rojo, el océano Índico, el mar de Bengala, los archipiélagos de coral de Indonesia y Filipinas y el universo de los atolones e islas de coral del Pacífico Sur. La Gran Barrera de Coral australiana, el ecosistema coral más grande del planeta azul, ha blanqueado más del 60 % de su contenido en pocos meses.

El gobierno colombiano hace caso omiso a las duras advertencias de la naturaleza y a las llamadas del Grupo Intergubernamental de Expertos. Continúan los preparativos para imponer el fracturaje, con la aprobación de proyectos piloto en el Magdalena Medio. Consiste en añadir pozos de petróleo derechos forados en profundidad para extraer petróleo y gas atrapados en el sustrato rocoso, perforar horizontalmente y crear múltiples pozos en forma de l. El producto fluido de la fracturación será una mezcla de agua, productos químicos y arena. Bombeo en el pozo de alta presión, fracturando las capas de roca esquistosa por encima y por debajo del pozo. El gas fósil o el petróleo atrapado en las rocas se remonta a la superficie con líquido tóxico y provoca todo tipo de impactos en la vida vegetal, animal y humana. La ANH prevé que las reservas de petróleo podrían pasar de 6,3 años actualmente a un rango de 8 a 22 años, mientras que las reservas de gas podrían pasar de 8,1 a 35 años La advertencia de las Naciones Unidas: la economía debe descarbonizarse, reducir en un 45 % las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030; en 9 años. ¿Qué quieren? 
Cambio climático global

Las altas temperaturas y alteración de los mecanismos de la biosfera derriten glaciares de montaña y causan locura climática con lluvias torrenciales, avalanchas y tormentas de fuego. El cambio climático ocasiona temperaturas extremas. En 2019, Australia estableció dos veces un nuevo récord de temperatura. El 17 de diciembre se alcanzó un máximo promedio de 40,9 grados centígrados, y el 18, 41,9 grados centígrados. Algunas regiones del país registraron mediciones de la calidad del aire 20 veces por encima del nivel de peligro para la salud y experimentaron brumas asfixiantes. Los fuegos arrasaron casi 6 millones de hectáreas y siete veces la cantidad del área quemada en Amazonía, en 2019 y aproximadamente tres veces la zona quemada en los incendios forestales de California en 2018. Entre 2018 y 2020 la temperatura se elevó a 53 grados en el Valle de La Muerte, California, y a 49,9 grados en Los Ángeles. Steven Selwood, líder del equipo de Manejo de Emergencias Veterinarias del sur de Australia dijo que alrededor de 46.000 koalas vivían en la isla antes de los incendios forestales de 2019-2020. Se calcula que apenas sobreviven 9.000. Según un reporte de The Guardian publicado en enero, más de mil millones de animales habían muerto en Australia, a principios de 2020, sin contar peces, ranas, murciélagos e insectos.

Desde el comienzo del año 2020, ocurrieron más de 8.100 incendios forestales en California. Se quemaron más de 3,80 millones de acres, mucho más que los totales de años anteriores hasta septiembre. Desde el 15 de agosto hubo 29 muertos y más de 7.000 estructuras destruidas. En la Amazonía la selva lluviosa biodiversa de 6.300.000 kilómetros protectora de 16 caudalosos ríos con más de 1.000 kilómetros de longitud, capaz de entregar al Atlántico 320 millones de litros de agua dulce por segundo, ocurrían 3.000 queimadas cada año. Causadas por los garimpeiros del oro y ambiciosos fazendeiros que talan los árboles gigantes, fumigan con glifosato, queman la vegetación para abrir potreros y siembran soya transgénica. Pero los incendios atizados en la selva tropical más grande del mundo arrasaron en agosto de 2019 el equivalente a 4,2 millones de campos de fútbol, según el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (Inpe). La población indígena oculta de la civilización en lo más espeso de la manigua padece la pandemia abandonada, y la arremetida del progreso diseñada desde el palacio de Plan Alto en la Plaza de Los Tres Poderes arrasando especies de flora, pirateando y aniquilando tribus indígenas, especies de fauna y erosionando suelos.

De acuerdo con news.com.au en 2019 las temperaturas alcanzaron niveles máximos, en el sur de Australia, donde se registraron más de 46,6° C. En Port August a unos 300 kilómetros de Adelaida, los termómetros marcaron la mínima más alta de la historia del país, con 24,6° y más al norte, en archipiélago de Nueva Zelanda la temperatura rozó 35° C durante varios días. Australia sufrió inundaciones con niveles de aguas nunca antes sufridos. En Towns Ville, ciudad costera del estado Queensland, cayeron cerca de 600 milímetros de lluvia “En siete días recibimos nuestra precipitación total anual”, dijo Jenny Hill, la alcaldesa de Towns Ville a The New York Times. “De acuerdo con algunas estaciones meteorológicas, los registros actuales duplicaron lo ocurrido en 1998, cuando hubo una inundación conocida como “La noche de Noé”. Treinta y cuatro víctimas mortales causadas por las lluvias torrenciales monzónicas en Pakistán en los últimos 3 días de agosto. Dunya News la cadena pakistaní declaró que las avenidas más transitadas de Karachi; la ciudad devastada y las regiones bajas estaban bajo el agua. De lluvias torrenciales con caudales estruendosos por el diluvio monzónico de tres días que arrastraron cientos de carros, bicicletas y personas. En el verano de 2018 la temperatura se elevó a 51,9 grados centígrados y murieron de calor 1.000 seres humanos. La India de Gandhi es azotada por los monzones de verano que traen bendiciones y terribles amarguras con lluvias diluvianas. En 2027 India, Bangladesh y Nepal enfrentaron las peores inundaciones del sur de Asia en años. Más de 1.200 personas murieron por causa de las lluvias del monzón de verano que empiezan en junio y terminan en septiembre a octubre y 41 millones de personas abandonaron sus hogares acosados por las aguas diluvianas.

El deshielo de los glaciares de montaña ocurre en cumbres nevadas de toda la Tierra. Desde los 41 volcanes nevados de Chile al Aconcagua, El Chimborazo, Cotopaxi, Anapurma del Ecuador en el Popocatépetl mexicano, las Montañas Rocosas de Estados Unidos y Canadá, Apalaches. Pirineos franceses y españoles, Dolomitas y Apeninos italianos, Alpes franceses, suizos, austriacos, bávaros. Cárpatos húngaros y rumanos, montes Urales rusos, Himalayas chinos, indios, paquistaníes, nepaleses, butaneses. El monte nevado Fuji, glaciares de Indonesia y de Papúa Nueva Guinea. Nueva Zelanda, Kilimanjaro y Ruwenzori erguidos sobre sabanas africanas. En Colombia el deshielo de la Sierra Nevada de Santa Marta, la Sierra Nevada del Cocuy, nevados del Tolima y el Huila, Cumbal, el volcán Nevado del Ruiz causa severos impactos en el ciclo del agua y la hidrología nacional. Se alteró el ciclo del agua; evaporación, circulación en la atmósfera, condensación en las nubes y precipitación en forma de nieve, lluvias o granizo. Era más seguro el almanaque Bristol que los ultramodernos satélites incapaces de predecir la magnitud de los diluvios o el horror de las sequías.

El huracán Mitch uno de los más poderosos y mortales de la era moderna, con velocidad de 290 km por hora a 320 kilómetros por hora. Mitch arrasó a América Central del 22 de octubre al 5 de noviembre de 1998, en plena temporada de huracanes del Atlántico. Causó miles de millones de dólares en pérdidas materiales. Debido a condiciones climáticas favorables, alcanzó rápidamente la categoría cinco, el nivel más alto posible en la escala de Sffir Simpson. Se movió a través de Centroamérica hasta alcanzar la bahía de Campeche para finalmente golpear a La Florida como tormenta tropical. A causa de sus lentos movimientos entre el 26 de octubre y el 4 de noviembre, Mitch descargó volúmenes históricos de precipitación en Honduras y en Nicaragua; hasta 1.900 milímetros en solo diez días. Las catastróficas inundaciones causaron cerca de 20.000 personas muertas y 8.000 permanecían desaparecidas a finales de 1998.

En pocos días el huracán Irma dejó 15 muertos a su paso por la isla de San Martín, Puerto Rico, Barbuda, Barbados, Anguila y las Islas Vírgenes Británicas. Fue calificado huracán “extremadamente peligroso” por el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos NHC e inauguró un nuevo período en que lo huracanes son más violentos y descargan lluvias inusitadas. Cómo Harvey en Estados Unidos y al tiempo en India Bangladesh y Nepal.

Los huracanes Mitch, Katrina, Harvey, Irma María, Eta, Iota y los tornados de Estados Unidos y los tifones del mar Amarillo y el Índico deben persuadir hasta los gobernantes más cavernícolas y más tercos a ejecutar una estrategia de reducción de las emisiones causadas por las quemas de combustibles fósiles, petróleo, gas y carbón. Empezando por decir la verdad sobre las causas de los fenómenos naturales que sacuden la Tierra debido a la agresión humana.

Deberíamos buscar en la energía dinámica de los vientos, en la potencia incalculable de las mareas, la generación luminosa solar en el universo y el hidrógeno 14 veces más liviano que el aire, como las fuentes inagotables de nuevas energías. Evitar barbaridades como la fractura hidráulica o fracking para transformar la materia y evitar mayor contaminación con carbono y metano del aire que respiramos, los ríos, lagos, humedales y mares, con partículas de hidrocarburos sólidos, líquidos y gaseosos. Su combustión emite micro partículas de gases de efecto invernadero GEI que debilitan el sistema inmunológico humano; las mucosas, humores, macrófagos y linfocitos, defensores del organismo y están calentando el planeta sin retorno.

La sopa química contaminada con metales pesados, sin descartar los elementos radioactivos subterráneos se vierte en estanques sin revestimiento. Se filtra en los acuíferos subterráneos y en la superficie, se desborda hacia los arroyos, envenenando las fuentes de agua corriente superficial, freáticas y subterráneas para el uso humano, en la agricultura y ganadería. El gas también puede filtrarse desde las rocas fracturadas hacia los acuíferos. Como resultado, el agua que fluye de grifos domésticos puede arder en llamas. Otros daños documentados incluyen agotamiento de caudales y suministros de agua potable por el consumo enorme de aguas crudas, contaminación del aire por la perforación y las plataformas de bombeo, grandes emisiones de carbono y metano que agravan el calentamiento global, terremotos y daños a la salud que incluyen cáncer. ¿Si quedan 9 años de plazo para modificar 45% de las fuentes de energía en el planeta a que conduce proyectar el fracking para extraer más gas y petróleo?

Existe una contracorriente ideológica que niega la existencia del cambio climático global, desconocen la gravedad del coronavirus, sabotean el Acuerdo de la Cumbre de París, concebido para comprometer a todas las naciones en la reducción de los GEI; gases de efecto invernadero y proponen extraer más petróleo y gas en el Ártico y en la Reserva de Alaska. En Colombia los emulan, ignorando los llamados de la comunidad de científicos que establecieron nueve años de plazo a través del IPCC; Panel Intergubernamental de Expertos de la ONU, para transformar el aparato productivo. Fomentan la fractura hidráulica y proyectos devastadores con altas emisiones de carbono; CO2 en La Quebradona, Santurban, Acandí, y debatieron en el Senado en mayo del año 2020 abrir vías para un macro proyecto minero energético en la selva amazónica. Todos los habitantes de Colombia y de la Tierra debemos trabajar en el Plan para la mitigación y la adaptación al cambio climático global. 


Mitigación y adaptación al cambio climático

La población de la tierra sufre por altas temperaturas, sequias prolongadas y hambrunas. Inundaciones devastadoras, tifones, huracanes y tormentas más intensos y sucesivos que descargan lluvias con trillones de litros de agua. Incendios forestales casi incontrolables en bosques cuyos árboles pierden humedad molecular que se transforman en tormentas de fuego avivados por vientos cálidos. Se multiplican eventos climáticos devastadores, una demostración del calentamiento global que acaba de ocasionar la década más caliente de la historia. El calentamiento de las aguas en profundidades abisales y el permafrost libera decenas de miles de toneladas de metano, Se liberan virus mutantes, bacterias agresivas resistentes a los antibióticos, hongos causantes de enfermedades como el dragón amarillo de los limones y el mal de Panamá de los bananos causado por el hongo vascular Fusarium oxisporum cubense raza 4. Regresó la tuberculosis, herpes, bacterias hospitalarias.

El 12 de diciembre de 2015; 195 naciones reunidas en París trabajaron en trece días de negociaciones y firmaron un acuerdo global para reducir las emisiones de GEI, gases causantes del efecto invernadero a fin de evitar el calentamiento por encima de 2°C y si fuera posible de 1,5°C. Pero la decisión histórica no se ha ratificado aún, ante graves conflictos como la deserción de USA el segundo contaminador del planeta detrás de China y la actitud negacionista de la ultraderecha global que invita a consumir más combustibles fósiles, extraer petróleo y gas en El Ártico, realizar sondeos sísmicos en el Atlántico argentino y la fractura hidráulica en Colombia.

La Cumbre de la Ambición Climática 2020 organizada por la ONU, el Reino Unido y Francia alertó el 5 de diciembre al mundo e invitó a los países de la tierra a reducir a cero sus emisiones contaminantes al

año 2050. Para crear empleos ecológicos y salvar a la especie humana. La ONU solicitó a las naciones declarar una emergencia climática hasta alcanzar la neutralidad en carbono CO2. Su Panel Intergubernamental de Expertos IPCC, compuesto por 2.500 científicos advierte que se deben reducir el 45% de las emisiones de GEI al año 2030 para evitar el caos climático.

A pesar de la recesión provocada por el virus causante del Covid-19 todas las naciones deben cumplir sus objetivos de reducción de emisiones, desarrollando su estrategia de mitigación con energías renovables, obtenidas de la energía solar, la fuerza inconmensurable de las mareas, el hidrógeno 14 veces más liviano que el aire, utilizado en bombas destructivas hasta de 50 megatones en las Islas Marshall y Nueva Zembla. La energía eólica disponible en vastas regiones, y de la energía generada con residuos de origen animal y vegetal. Quedan nueve años de plazo final para transformar el modelo productivo devastador.

Además, realizar acciones de conservación en las selvas lluviosas del planeta, en los bosques boreales y australes de coníferas, en densos manglares en bocas de ríos caudalosos y en las costas del Atlántico, el Pacífico e Indico, ligados a los arrecies coralinos que exhalan oxígeno. En los páramos y en sus lagunas de origen glaciar rodeadas de frailejones de hojas lanudas y plántagos embebidos de humedad. Pero especialmente en las selvas lluviosas tropicales cuya biodiversidad de flora y fauna las convierte en sumideros de carbono alimentados por una estrella a 151 millones de kilómetros. Pero especialmente en el mar que nos rodea donde 438000 especies de corales y espléndidas criaturas luminiscentes en la obscuridad de la noche emiten el oxígeno que consumimos animales, vegetales y humanos.

Puerto de Tribugá: Devastador e irracional para el complejo de ciénagas y humedales del Bajo Atrato

César Tovar de León 7:59 a.m. Add Comment

 

El espectáculo de la ciénaga Reina es imponente, un cuerpo habitado por algas verdes en cuyas orillas abundan los arracachos con frutos semejantes a piñas, alimento de aves zancudas. Veloces águilas pescadoras planean sobre los espejos de agua. Los humedales producen oxígeno, reciclan el gas carbónico, purifican el agua y proporcionan albergue a las especies viajeras.

Párrafos como este, llenos de poesía ecológica, nos describe Óscar Rivera Luna en su artículo para denunciar el ecocidio que significaría la construcción de un puerto marítimo de aguas profundas en la Bahía de Tribugá. Afortunadamente para la naturaleza del bajo Atrato, para el Chocó y para el país este monstruoso proyecto es tan arrevesado que, por no cumplir con los requisitos de seriedad, la propia Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, declaró el desistimiento tácito (abandono voluntario) de la solicitud de concesión portuaria.

Sin duda este artículo, escrito antes de conocida la noticia del desistimiento, como las numerosas denuncias de la comunidad de Nuquí y el Chocó, ha contribuido para alertar a la opinión pública sobre lo negativo de este esperpento de megaobra. La amenaza continúa porque la sociedad Arquímedes y círculos del alto gobierno insistirán en el despropósito que significa este puerto depredador de la naturaleza del Chocó, una de las más biodiversas del planeta.
     

Por Oscar Rivera Luna
Ingeniero agrónomo UNAL, Investigador y estudioso del Cambio Climático

Estoy pensando que a pesar de la pandemia y su comprobada relación con la destrucción de ecosistemas persisten en la destrucción de las selvas lluviosas. Proyecto de Puerto Profundo de Tribugá amenaza al Bajo Atrato.

Colombia tiene una capacidad portuaria que sobrepasa la prevista para las próximas décadas. Según la ANI, en los puertos del país se han invertido 2.558 millones de dólares, que incrementaron su capacidad de 286 millones de toneladas en el 2010 a 444 millones en el 2017, que al 2021 lleguen a 514 millones de toneladas. Frente a esta capacidad, el tráfico portuario marítimo en el 2018 fue de solo 197 millones de toneladas”. Con lo cual este proyecto devastador para el complejo de ciénagas y humedales del Bajo Atrato es muy dañino e irracional.

Amenaza para arrecifes coralinos, manglares, esteros, humedales y ciénagas del Bajo Atrato. Para los Panganales, selva de Guandal y selva lluviosa.

Resultaría positivo invertir en educación, salud, servicios públicos, fomentar proyectos de naturaleza social, eco turismo, aprovechamiento de los recursos para sostenibilidad ambiental con energías renovables. Si se trata de impulsar el desarrollo del Chocó, sumido en la violencia el Estado debería disminuir la brecha de desigualdad en municipios como Nuquí. Según el DANE el 19,7 % de la población mayor de 15 años no sabe leer ni escribir, y el 41,1% solamente ha cursado la primaria. La pobreza y la minería del oro causan indecibles sufrimientos a la población.

Si el Estado colombiano y el grupo de inversionistas promotores de esta locura destructiva e innecesaria la ejecutan, se afectarían 916 hectáreas de manglar. La migración de las ballenas que llegan a parir en las aguas del golfo. Se destruiría el hábitat de 250 especies de algas, 42 tipos de esponjas, 875 de moluscos, 1.894 de anélidos, 863 de crustáceos, 223 de equinodermos, 1.212 clases de peces diferentes además de numerosas aves marinas. Dañaría la interacción de aguas salinas de Urabá, aguas dulces del Atrato y aguas salobres de caños y esteros. Magnificando la triste historia de Ciénaga Grande de Santa Marta y la Isla de Salamanca.


El proyecto destruiría las cuatro ciénagas de Tumaradó donde existen y respiran sábalos, dentones, bocachicos en espejos de agua rodeados por yarumos negros, arracachos, juncos y plantas trepadoras adaptadas a la humedad, en estrecho abrazo con la hojarasca seca de los panganales. Las familias de micos que se trepan sobre ramas de písamos del guandal a comentar la presencia humana. Gualas carroñeras que vigilan la corriente para realizar control ecológico sobre la materia orgánica en descomposición. Las inteligentes hicoteas se sumergen, advirtiendo la presencia del más cruel de los seres vivientes. En la ciénaga, los pescadores con sus canoas cargadas de racimos de palma Nolí colocan redes para atrapar sábalos; nutridos grupos de aves cocineras descansan sobre tupidas copas de árboles saleros. Oropéndolas de brillantes plumas amarillas con negro cantan, salen y regresan a sus nidos colgantes tejidos.

El espectáculo de la ciénaga Reina es imponente, un cuerpo habitado por algas verdes en cuyas orillas abundan los arracachos con frutos semejantes a piñas, alimento de aves zancudas. Veloces águilas pescadoras planean sobre los espejos de agua. Los humedales producen oxígeno, reciclan el gas carbónico, purifican el agua y proporcionan albergue a las especies viajeras. Cuando sube la marea aguas salinas del golfo de Urabá penetran más de trescientos kilómetros por el profundo cauce del río y los humedales, influenciando el agua dulce, su pH y las condiciones de vida determinantes para los seres vivos del bajo Atrato. 


Con el calentamiento global el océano elevará su nivel y el agua será más y más salina, en los humedales del bajo Atrato. Asfixiando los arracachos y chuscales. Especies de plantas nativas de la selva húmeda tropical del Chocó, propias de suelos húmedos y anegados. Los arracachos son herbáceos con raíces adventicias, con floración en forma de piñas carnosas cubiertas por brácteas, pertenecen a la familia de las Aráceas. Montrichardia arborescens. El Panganal es una selva inundada con predominancia de palmas pánganas caracterizadas por sus frutos circulares de color café, resistente a las inundaciones permanentes que son consumidas por monos aulladores. Raphia taedigera. Sus hojas tienen gran dimensión. Abundan las ceibas Bongo, los chanules. Las Hicoteas tortugas de tamaño pequeño a mediano, son perseguidas con saña y sorprendente salvajismo por el sabor de su carne, provocando incendios en los panganales y manglares. Trachemys scripta. Cocineras. Aves bullosas de color negro-azuloso tornasol. Anidan en las copas de los árboles cercanos a los cuerpos de agua dulce, ciénagas del bajo Atrato.

Donde se tala la selva disminuye la humedad relativa, se perturba el equilibrio climático, sucumben las ranas venenosas útiles para la producción de esteroides anabolizantes, todas las especies sufren impactos ocasionados por la alteración del hábitat y la pérdida de humedad relativa. Los árboles quemados emiten millones de toneladas de gas CO2 a la atmósfera. Los procesadores de maderas continúan extrayendo los abarcos marinos, chanules, catibos, caobas... autorizados por funcionarios corruptos. Colombia otorgó concesión de miles de hectáreas a monopolio canadiense para desbrozar y talar maderas precios. La ambición rompe el saco, amenaza con depredación de los catibales y extinción de las maderas preciosas en bancos genéticos de la selva tropical del Chocó. Extrayendo oro con cianuro y mercurio exterminarán los peces en límpidos caudales». Después de ocultarse el Sol, nubes de murciélagos dispersores de semillas y coleópteros invaden el ambiente. Cuando llueve, pequeñas ranas emiten sus alucinantes cantos nocturnos. En las noches de luna, luciérnagas y cocuyos se suman al espectáculo maravilloso de las estrellas y de fugaces astros lejanos que vagan en el espacio y el tiempo infinito. Así transcurren las noches y los días en el bajo Atrato.

«La carretera sobre el Tapón del Darién fue prediseñada basándose en una ley expedida por el Congreso de una potencia extranjera, sobre cooperación bilateral, para construir el tramo faltante de la vía panamericana entre Chepo Panamá y el río León en Colombia». Abarco marino. Especie de madera preciosa con alta cotización en el mercado. Se produce en áreas influenciadas por el agua de mar y agua de río. Caryniana pyriformis. Cocuyos Coleópteros Cantáridas y Lampírides producen luz nocturna por el rozamiento de las patas con fibras existentes en su abdomen.

El proyecto desconoce el irreparable daño ambiental que ocasionaría e incluye la destrucción de Loma Aislada, colina selvática de exuberante biodiversidad y endemismo. «De ella se extraerían ciento seis millones de metros cúbicos de rellenos y rocas, para construir un terraplén letal de dos metros de altura sobre los humedales del río. Al sur de la ciénaga Última de Tumaradó, desde puerto América hasta el límite con Panamá, ya sobre la serranía del Darién, con una calzada de trece metros de ancho y longitud de cuarenta y dos kilómetros. Las frágiles serranías, los manglares, acantilados imponentes, playas y espléndidos mantos coralinos, quedarían sepultados por los arrastres de sedimentos y las extensas natas de sal empezarían a formar burbujas de metano en las ciénagas y caños.





En el Páramo de Santurbán: ¡#ConMinesaMásProbreza!

César Tovar de León 7:23 a.m. Add Comment

No vale la pena asumir las pérdidas ambientales que dejaría el megaproyecto de Minesa. Al país le queda un poco más del 3% de las regalías y luego se les devuelven porque por todos esos beneficios tributarios ellos pueden descontarlas de sus impuestos, entonces en realidad, no nos está quedando nada en esa política minero-energética que nos están imponiendo. El oro que hay en Santurbán se va a quedar en manos de los jeques de Abu Dhabi, y a nosotros lo único que nos va a quedar son los impactos ambientales, y muchos a perpetuidad. Colombia debe estar alerta a esta entrega que los gobiernos nacional y departamental pretenden hacer.
Por Hernando Medina M.
Secretario regional Santander PTC

El pasado 28 de julio los colombianos en las redes gritaron con mucha fuerza, como si estuvieran en la calle, ¡#ConMinesaMásProbreza! Dirigentes sociales, alcaldes, personalidades democráticas, artistas, organizaciones sociales, partidos políticos y muchísimos colombianos desde muy temprano y por más de 24 horas se sumaron a las voces y llamados angustiosos en defensa del Páramo de Santurbán. Más de 100.000 trinos en Twitter, convirtieron este hast tag, en primera tendencia en Colombia y el mundo. Esta gigantesca movilización solo demuestra que los colombianos conocemos el problema del agua y los daños que la explotación minera suscitan.

La histórica movilización virtual se desató tras las recientes declaraciones de la viceministra de Minas, Carolina Rojas, en las que comentó que el objetivo del gobierno era duplicar la producción de oro y adjudicar la licencia ambiental pendiente a Minesa (1). También motivó al Comité de Santurbán a convocar a la movilización virtual, la permanente obsequiosidad que muestra Mauricio Aguilar, gobernador de Santander, con Minesa, expresada desde el inició de su administración al recibirle a Minesa las migajas que le tiran a la Secretaría de la Mujer; situación que ha sido denunciada ampliamente por las organizaciones de mujeres del departamento. Muy canalla la actitud de los gobiernos nacional y departamental al aprovechar la pandemia para avanzar en esta entrega.

Toda Colombia sabe que es falso que la explotación del Páramo de Santurbán sea responsable. El oro y el dinero solo van a parar a los bolsillos de quienes otorgan las licencias y de los que se llevan el oro de Colombia. Al pueblo colombiano solo les queda sed y pobreza.

Minesa vende una gran mentira: que en Santurbán se ha hecho minería artesanal para justificar la megaminería. Traerá riqueza a algunos mandaderos que con interés la defienden a costa de la miseria más grande para Bucaramanga: no tener agua. Pero no solo es la población bumanguesa la directamente afectada, por lo menos otros 40 municipios de los Santanderes también se verían perjudicados.

La Alcaldía de Bucaramanga, el Área Metropolitana y el Acueducto Metropolitano hicieron un concienzudo análisis del Estudio de Impacto Ambiental presentado por Minesa al ANLA para la aprobación de la licencia ambiental requerida y estas son sus más importantes conclusiones:
  • “El proyecto afectaría cerca de 10 nacimientos de agua y 60 especies de fauna y flora. Además, Minesa presenta muy pocos soportes sobre los impactos del proyecto en época seca”.
  • “Aunque Minesa ha asegurado que no hay conexión entre las aguas afectadas por el proyecto y las que arriban al Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, en el análisis se encontró que sí hay relación”.
  • “Bucaramanga se encuentra fuera del área de influencia, pero según el informe, ese territorio sufrirá las consecuencias, sociales, ambientales y económicas del proyecto”.
  • “El 81% de los impactos ambientales y socioeconómicos del proyecto son negativos”. 
  • “Minesa propone construir un depósito de basura minera con 34 millones de toneladas de desechos encima de predios de protección del ambiental, para lo cual, se lee en el informe, el Estado tendría que expropiar al acueducto estos predios de protección de fuentes hídricas, para convertirlos en zona de basura minera. Este proyecto es sumamente peligroso para la región pues está ubicado en una zona de alta inestabilidad geológica. Su derrumbe pondría en riesgo la vida de miles de personas”.
  • “Minesa dejará al año entre 12 mil y 16 mil millones de pesos aproximadamente, por concepto de regalías, es decir, no generará riqueza ni desarrollos productivos para la comunidad”. 



Sin embargo, el gobierno insiste en justificar la viabilidad de este proyecto asegurando que traerá beneficios para el país en materia fiscal, en medio de la crisis por el covid-19.

Los árabes no explotarán el páramo de Santurbán a cielo abierto para así evitar el rechazo de las comunidades, lo realizarán de manera subterránea, excavando túneles de 22 metros de diámetro hasta el centro de la montaña, para extraer la roca con el oro y el cobre que será sacado del país.

Hernán Morantes, integrante del Comité Santurbán, afirmó: “hay una falacia que vienen argumentando Minesa y el Gobierno Nacional, y es que el proyecto de minería de Minesa no está en páramos, y acá la realidad es otra, y es que el área de influencia de ese proyecto minero sí está en el páramo de Santurbán, en el parque regional del páramo de Santurbán (…) Es muy grave que el Gobierno siga adelantando estos proyectos mineros cuando es claro que se va afectar el agua de más de 2 millones de personas, como lo ha dicho el Acueducto de Metropolitano de Bucaramanga”.

Por otro lado, Mayerli López, perteneciente al mismo comité, señaló que: “los ingresos que genera la minería no representan una alta suma para los ingresos del país, figurando en un poco menos del 2% del Producto Interno Bruto. En empleabilidad, tampoco es un sector fuerte, pues las actividades que más generan empleo en el país son la agricultura y el comercio”.

No vale la pena asumir las pérdidas ambientales que dejaría el megaproyecto de Minesa. “A nosotros nos queda un poco más del 3% de las regalías y luego se les devuelve porque por todos esos beneficios tributarios ellos pueden descontarlas de sus impuestos, entonces en realidad, a nosotros no nos está quedando nada en esa política minero-energética que nos están imponiendo (…) El oro que hay en Santurbán, se va a quedar en manos de los jeques de Abu Dhabi, y a nosotros lo único que nos va a quedar son los impactos ambientales, y muchos a perpetuidad”, advirtió Mayerli.

Colombia debe estar alerta a esta entrega que los gobiernos nacional y departamental pretenden hacer.

¡En las calles y en las redes nos opondremos rotundamente! 


(1) Somos Sociedad Minera de Santander, Minesa, una empresa de minería de oro enfocada en el desarrollo del proyecto aurífero Soto Norte, ubicado en el departamento de Santander, Colombia. Contamos con el respaldo de Mubadala Investment Company, grupo empresarial de inversión y desarrollo del gobierno de Abu Dhabi, Emiratos Árabes Unidos. https://www.minesa.com/es_es/nosotros/somos-minesa/

Defendamos a EPM de los intereses privados empresariales

César Tovar de León 7:21 a.m. 5 Comments

Muy bien la decisión del alcalde de Medellín de sacar al GEA de la propiedad de la empresa, porque eso era, un grupo privado apropiado de una empresa pública, que es de todos los medellinenses. Hasta 1994, siempre brilló EPM por su organización, calidad y profesionalismo. Es en este año que parece que el señor Sergio Fajardo introduce al Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) en la EPM, digamos que le entrega la empresa a este grupo.
Por Diego Otero Prada
Exviceministro de Minas y Energía

Empresas Públicas de Medellín (EPM) siempre ha sido una gran empresa desde que se creó. Yo la conozco muy bien porque estuve en el sector eléctrico desde 1963 hasta el año 2000, muy involucrado directamente como funcionario o como dirigente gremial. Fui funcionario de la Empresa de Energía de Bogotá, gerente del Instituto Colombiano de Energía Eléctrica (ICEL), jefe de la Unidad de Infraestructura y Subjefe del Departamento Nacional de Planeación, viceministro de Minas y Energía, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros Eléctricos, Mecánicos y de Ramas Afines (Aciem), miembro de cerca de 30 juntas directivas de empresas del sector eléctrico, investigador y en proceso de terminar una historia del sector eléctrico colombiano.

Hasta 1994, siempre brilló EPM por su organización, calidad y profesionalismo. Es en este año que parece que el señor Sergio Fajardo introduce al Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) en la EPM, digamos que le entrega la empresa a este grupo. Con razón se dice que el señor Fajardo representa los intereses de este grupo empresarial.

Me parece muy bien la decisión del alcalde de Medellín de sacar al GEA de la propiedad de la empresa, porque eso era, un grupo privado apropiado de una empresa pública, que es de todos los medellinenses. ¿En donde está en los estatutos que diga que EPM debe ser de un grupo privado?

Es una mezcla muy peligrosa, esto de que las empresas públicas, o que lo público en general, sean dominio de grupos empresariales que defienden sus propios intereses. Las juntas directivas de las empresas públicas deben estar integradas por personas que sientan lo público, que no tengan intereses privados y que sean preparadas en las diversas ramas del saber. Esto se aplica a todas las empresas, y en particular, hago énfasis, en las de Bogotá, que no deben entregarse a personajes que representen intereses privados o que provengan de estos grupos.

Decía, que EPM siempre fue brillante antes de que entrara el GEA. Defiendo al alcalde Daniel Quintero y a Álvaro Guillermo Rendón, actual gerente de EPM. Hay que rodearlos contra la embestida de estos intereses privados dudosos, de los ataques del presidente de la Andi, de los editoriales peligrosos de El Tiempo y El Espectador, es decir, del poder dominante, cuyas varias fracciones se unen en este momento, independientemente de sus intereses particulares e ideológicos, para defender intereses privados. Es como si la junta directiva de la EEEB se la entregáramos al grupo de Luis Carlos Angulo Sarmiento. Ninguna empresa pública tiene dueño, ninguna empresa pública puede ser tampoco manejada por los políticos corruptos y clientelistas.

Defendamos lo público de los intereses groseros privados, con mayor razón, como se ha visto en esta pandemia, el papel nefasto de una salud privatizada y de una salud publica hecha pedazos.

Este es uno de los cambios que necesitamos para construir un nuevo país, fortalecer lo público, pero ajeno a los intereses privados de los grupos monopólicos. y de los partidos políticos clientelistas y corruptos.

Bogotá, 18 de agosto de 2020