Colombia es el hazmerreír de la Comunidad Internacional

César Tovar de León 1:54 p.m.
El expresidente Santos hizo un pronunciamiento que las fuerzas democráticas y progresistas compartimos plenamente y que, en estricto sentido, debió haber hecho el gobierno de Duque: “Rechazo inequívocamente la decisión de la administración estadounidense anterior de redesignar a Cuba como estado patrocinador del terrorismo..."
Por Yezid García Abello
Secretario general (e) del PTC

El manejo y el rumbo de la política internacional de Colombia, que han dado el gobierno de Duque y el Centro Democrático, nos mantienen como un país convertido en hazmerreír de la comunidad internacional.

Campaña de Uribe Vélez en la Florida y de Pacho Santos desde la Embajada en Washington a favor de Trump, y en defensa de las posiciones más derechistas de ese orate que habitaba en la Casa Blanca. Tan intenso fue el compromiso político e ideológico de este gobierno con el multimillonario republicano que apenas se posesionó Biden, el embajador gringo en Bogotá tuvo que precisar, en carta pública, el respaldo de Estados Unidos al Acuerdo de Paz, a la JEP y su preocupación por las masacres y el asesinato de líderes sociales.

Hace pocos días, pese a la negativa a reconocerlo, se comprobó la participación del gobierno de Duque en la fracasada Operación Gedeón que, en esencia, tenía el objetivo de invadir a Venezuela desde la Guajira colombiana, deponer al presidente Maduro, secuestrarlo y conducirlo prisionero hasta territorio norteamericano. Las evidencias estaban allí: los mercenarios se entrenaron en Colombia y las lanchas invasoras salieron de territorio colombiano; los contratos que estipulaban las remuneraciones a los jefes de la operación, en nombre de Guaidó, se pactaron en reuniones en Bogotá; y el conocido general venezolano retirado Clever Alcalá, residente en Barranquilla y jefe de la operación, por varios años fue un consentido del uribismo y del Gobierno Nacional.

Pero ya los conspiradores comenzaron a cantar como ruiseñores. La ingeniera venezolana Jacsy Alexandra Álvarez Mirabal, detenida en Barranquilla y trasladada a Bogotá, considerada cerebro de la invasión afirmó, en entrevista para el noticiero de Caracol TV, que todas sus actividades eran conocidas y respaldadas por la Agencia de Inteligencia Nacional de Colombia.

La llamada Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) y asesores del presidente Duque se inventaron las fábulas de los “espías rusos” y la “Conspiración de Cuba contra Colombia”, ampliamente publicitadas por la nueva revista del régimen, Semana. En el primer caso, se trataba del “desquite” por la intervención crítica del embajador ruso en la ONU contra la injerencia de Duque en los asuntos internos de Venezuela, y tratar de evitar el natural debate de amplios sectores de la opinión al Gobierno, por no haber negociado a tiempo las vacunas Sputnik V, como sí lo hicieron varios países de América Latina que desde el año anterior iniciaron la vacunación contra el covid-19. Y en el segundo, tratar de justificar ante la Comunidad Internacional, la reclasificación arbitraria del gobierno Trump a Cuba como país “patrocinador del terrorismo”, a pedido infame de Duque y el uribismo. Y ahora, con el beneplácito de la cúpula militar, la revista Semana pretende deslegitimar el muy probable triunfo en las presidenciales del Ecuador del candidato progresista Andrés Arauz, a partir de archivos encontrados a un jefe del ELN, muerto por la fuerza pública en el Chocó. Sobra decir que después de publicitadas las tres tristes historietas nadie del Gobierno ni de los medios volvió a referirse a esos temas.


El más reciente incidente es la violenta respuesta de la jauría uribista al pedido hecho al presidente Biden por varios líderes mundiales, entre ellos el expresidente Santos, a través del grupo The Elders, de que se reconsiderara la arbitraria medida de Trump de incluir a Cuba como país patrocinador del terrorismo. El senador Carlos Felipe Mejía, María Fernanda Cabal, Juan Carlos Pinzón y las más representativas voces del Centro Democrático acusaron a Santos de ser “agente de grupos terroristas” y “traidor” a Colombia por pedir normalización de las relaciones Estados Unidos-Cuba.

El expresidente Santos hizo un pronunciamiento que las fuerzas democráticas y progresistas compartimos plenamente y que, en estricto sentido, debió haber hecho el gobierno de Duque: “Rechazo inequívocamente la decisión de la administración estadounidense anterior de redesignar a Cuba como estado patrocinador del terrorismo. El presidente Biden debería comenzar de inmediato el proceso de revisión para revocar esto. Cuba debe ser aplaudida por la función crucial que desempeñó para ayudar a poner fin a décadas de conflicto y facilitar la reconciliación en Colombia, y no enfrentar sanciones por haberlo hecho. Los países que facilitan los procesos de paz merecen nuestro agradecimiento y reconocimiento”, dijo.

Como señaló recientemente Vladdo en su columna de El Tiempo, el problema con Duque no es sólo haberlo llevado a la presidencia, es el nefasto precedente que se sentó.

Bogotá D.C., 4 de febrero de 2021.

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